Parásitos Humanos: Conoce los Más Comunes y Raros de 2024

Aunque pueda parecernos repulsivo, el parasitismo es una estrategia de supervivencia extremadamente eficaz en la naturaleza. Incluso organismos tan simples como las bacterias son presa de sus propios parásitos: los virus bacteriófagos.

Muchos parásitos han perfeccionado tanto su estilo de vida que logran manipular a sus huéspedes de manera sorprendente. Entre los parásitos que han elegido a los humanos como su hogar, algunos son bastante conocidos, como los piojos y las garrapatas, que se nutren de nuestra sangre.

Otros, como el plasmodio causante de la malaria, las tenias, las filarias, las lombrices intestinales o el ácaro de la sarna, también son bien conocidos. Sin embargo, hay muchos otros parásitos humanos menos conocidos.

Demodex

Es posible que no sea agradable saberlo, pero la mayoría de las personas tienen constantemente pequeños parásitos en su rostro: dos especies del ácaro Demodex, D. folliculorum y D. brevis, que miden menos de 1 milímetro y viven en los folículos pilosos y las glándulas sebáceas, especialmente en el rostro. Se alimentan de nuestro sebo y se desplazan por nuestra piel durante la noche.

Los adquirimos a lo largo de nuestra vida y casi todos los ancianos los tienen. Generalmente no causan problemas, pero si su número aumenta demasiado pueden provocar demodicosis.

Trombículos

A diferencia de los Demodex, los trombicúlidos, también ácaros conocidos como rojos o de la cosecha, pueden ser bastante molestos. Son más pequeños que medio milímetro y se adquieren por contacto con hierbas, al igual que las garrapatas, aunque a diferencia de estas, se alimentan de células de la piel en lugar de sangre, causando picazón e irritación, síntomas de la trombiculosis. Estos ácaros se encuentran en todo el mundo.

Larva migrans cutánea

Esta infestación es común en viajeros a zonas tropicales que caminan descalzos en agua, tierra o arena. Estos nematodos de la familia de los anquilostomátidos viven en los intestinos de los animales. Los huevos depositados en las heces se convierten en larvas que pueden penetrar la piel humana, usualmente en los pies, formando túneles visibles.

Afortunadamente, como son parásitos de animales, no penetran profundamente; otros anquilostomas especializados en humanos sí pueden llegar al torrente sanguíneo y al intestino.

Nigua o pique

Uno de los parásitos menos conocidos, pero muy común en regiones tropicales, es Tunga penetrans, una pequeña pulga de 1 milímetro. Comienza su vida en la arena, por lo que a menudo se adhiere a los pies.

A diferencia del macho, que actúa como otras pulgas, la hembra se entierra en la piel y permanece allí toda su vida, causando inflamación y a veces heridas graves que pueden conducir a la gangrena. Como no hay tratamientos eficaces, estas pulgas deben ser extirpadas quirúrgicamente.

Rezno

Lamentablemente, hay una amplia gama de especies de moscas capaces de causar miasis, una infestación de tejidos vivos por larvas. La Dermatobia hominis, por ejemplo, muestra una preferencia por los humanos. Utiliza una técnica peculiar: la hembra deposita sus huevos en un mosquito, y cuando este nos pica, los huevos o las larvas se transfieren a nuestra piel para incrustarse bajo ella.

Gongylonema Pulchrum

Este parásito nos infecta solo accidentalmente, ya que su huésped natural son otros animales. Sin embargo, sus huevos, expulsados en las heces, pueden ser ingeridos por cucarachas o escarabajos peloteros, contaminando nuestra comida o agua. Vive en un lugar inusual: la boca.

Se trata de un gusano que reside en el esófago y migra a la mucosa bucal, alojándose en el interior de las mejillas, labios, encías o bajo la lengua. Puede alcanzar varios centímetros de longitud, haciéndose notar al moverse bajo la piel de la boca.

Hongos inusuales

Además de los hongos conocidos como causantes de la candidiasis o el pie de atleta, existen otros hongos parásitos en humanos mucho más extraños. Dentro de la familia de los oomicetos, que incluye plagas como el mildiu de la vid, hay una especie en el género Pythium, generalmente perjudicial para las plantas, que puede infectar a los mamíferos, incluidos los humanos.

Pythium insidiosum se adquiere a través del agua estancada o el suelo, causando graves úlceras en la piel y, en ocasiones, en el interior del cuerpo. Es muy invasivo y difícil de tratar, como indica su nombre.

Algas

Aunque parezca insólito, los humanos también pueden ser infectados por algas. Chlorella, una alga microscópica unicelular y fotosintética, generalmente inofensiva en la naturaleza y utilizada como alimento o suplemento dietético, ha sido responsable de infecciones de la piel o incluso de órganos internos.

La prototecosis, causada por otra alga relacionada llamada Prototheca, ha perdido su capacidad de fotosíntesis y se alimenta de materia orgánica. Ingresa por la boca o la nariz, se propaga por el torrente sanguíneo y puede colonizar varios órganos, aunque es rara.